jueves, 17 de febrero de 2011

no es oro todo lo que reluce...

hola niños, hoy me pongo serio. y mira que no me gusta...

como algunos sabéis, perdí interés en el blog porque estaba creando la falsa sensación de que esto es el paraíso y la fiesta padre. no era la idea que quería transmitir, de hecho no es que tenga la intención de transmitir absolutamente nada... tan sólo son tontadas que me da por escribir de vez en cuando.

y sin embargo es cierto. no que esto sea la fiesta padre, si no que esa es la impresión que suelen dar mis escritos.

bien, nada más lejos de la realidad. vivir en China es equilibrar una balanza diaria entre pros y contras. los pros son evidentes, encabezados por las experiencias que tenemos el privilegio de vivir y la gente que se conoce aquí, a la que, a día de hoy, sigo manteniendo en el anonimato para que puedan seguir siendo casi tan cafres como yo. mientas tanto, hay gente que piensa que es el sueldo lo que compensa la estancia aquí. error. sin vida social, no hay sueldo que valga.

pero nunca se ven las contras. somos personas que viven sólas, en una sociedad totalmente extraña a nosotros. muy pero que muy diferente en todo. de vez en cuando sufrimos "pekinazos" (es una enfermedad viral estacionaria, que consiste en una estallido de agresividad o depresión al no poder entender o manejar el idioma o los códigos culturales y sentirse aislado. Se presenta por lo general después de una larga estancia en territorio chino. Fiebres de impotencia y nostalgia causan una seria alteración en la mente del paciente donde los defectos de China crecen desproporcionadamente y las cualidades se reducen hasta desaparecer. También nubla la vista y el entendimiento. Algunos solo se curan volviendo a su país).

por supuesto que los españoles nos juntamos a cenar o a lo que sea en cuanto podemos, pero aún así la sensación de soledad sigue siendo persistente. estamos a 10.000 km de casa, que se dice pronto. lejos de la familia. distanciándonos de las amistades. renunciando a innumerables cosas.

y no estamos en cualquier país de Europa, en el que cuando te entra la morriña puedes plantarte en casa en unas horas al coger un avión...

Buda quiera que no pase nada en nuestros hogares que nos obligue a tener que volver corriendo. porque no está en nuestras manos. y eso es exactamente lo que le ha pasado a uno de los españoles, falleciendo su padre anoche, hecho que ha motivado este post.

da que pensar... ¿realmente estamos tan bien? ¿qué hacemos aquí?

por esto y por muchas otras cosas, todos los que andamos en China, tenemos fecha de caducidad. y es que llega un punto en que los pros no consiguen equilibrar las contras.

a cada uno le llega en un momento diferente... ¿cuando me llegará a mí? vete tú a saber, de momento al que le ha llegado su momento es a este blog. o no... nunca fui de fiar...

evidentemente, hoy sí que no hay chinada.

(nos vemos en facebook)

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